Curarse con psicoanálisis

Desgraciadamente, la medicina se ocupa de suministrar medicación para intentar paliar los efectos negativos de los pensamientos obsesivos, especialmente la reducción de la ansiedad, y apaciguar la carga emocional de otras emociones que muchas veces van asociadas a este trastorno como son la depresión y la culpa. Por tanto, la curación del TOC queda en el campo de la psicología y no de la medicina. Dentro de esta, existen distintos tipos de abordaje terapéutico, siendo los principales la psicología cognitivo-conductual y el psicoanálisis. Yo recomiendo siempre la psicología cognitivo-conductual como primera opción, puesto que está sobradamente demostrada su efectividad en el tratamiento de todo tipo de trastornos de ansiedad, lo cual no significa que todas las personas que se sometan a ella se curan.

Por el contrario, no existe tanto consenso científico a nivel de la efectividad del psicoanálisis, lo cual no significa que la terapia no funcione, pero uno debe aceptar que siempre va a existir incertidumbre acerca de si el paciente va a mejorar o no. Por el contrario, en la psicología cognitivo-conductual, la mayoría de personas sí mejoran, y muchos de ellos consiguen curarse, tal como me sucedió a mí. Bien, una vez aclarado que yo NO recomiendo el psicoanálisis como primera opción, entremos de lleno en materia.

Ventajas y desventajas del psicoanálisis

Una de las ventajas del psicoanálisis es que profundiza a nivel de la mente inconsciente, y que trabaja tanto a nivel del presente como del pasado. Es decir, en terapia se estudia tanto el presente de la vida del paciente, como cosas que sucedieron en su infancia o adolescencia. Es evidente que si vas a decidirte por el psicoanálisis es necesario acudir a un buen psicaoanalista, puesto que no es precisamente una disciplina sencilla. Las desventajas del psicoanálisis es que se necesitan muchas sesiones, lo que supone que es necesario muchos meses, o incluso varios años para curarse, y por tanto su elevado coste económico.

 

psicoanalisis

Si te decides por el psicoanálisis, es necesario acudir a un psicoanalista muy preparado y con experiencia, por lo que yo considero que sería un grave error elegir un psicoanalista barato, ya que generalmente eso sucede cuando todavía no tienen una gran experiencia y preparación. En este sentido, es evidente que el principal inconveniente de esta terapia es su elevado coste económico, ya que curar el TOC con psicoanálisis puede requerir de unos buenos ahorros.

 

La ventaja del psicoanálisis respecto a un psicólogo que trabaje con terapia cognitivo-conductual, es que el psicoanálisis trabaja a nivel de la mente inconsciente, que es donde están las causas más profundas del TOC (o mejor dicho de la estructura psíquica o patrones mentales que te predisponen al mismo).

 

En qué consiste el psicoanálisis

El psicoanálisis se trata de una terapia que transcurre en gran parte en modo de “hablar sobre uno mismo”, es decir, el cliente habla sobre su vida, especialmente sobre su infancia, sobre conflictos pasados y presentes, sobre sus traumas, complejos, sueños, sentimientos, frustraciones, deseos, proyectos, sobre su felicidad o falta de ella, inseguridades, etc. A medida que el psicoanalista va estableciendo un “mapa”, una idea del psiquismo del individuo, va trazando una explicación del por qué de ese psiquismo, de esos traumas, complejos, sueños, sentimientos, frustraciones, etc.

 

Progresivamente va identificando una serie de estructuras psíquicas ocultas para el individuo, así como la existencia de una serie de emociones reprimidas. Muchas veces se trata de emociones que el individuo desconoce que alberga, puesto que son emociones inconscientes, que están fuera de su conciencia. Acostumbran a ser emociones “socialmente inaceptables” como rabia, odio, envidia, baja autoestima, inseguridad, humillación, culpa, deseos de venganza, etc.

 

El valor de asomarse a lo más profundo de uno mismo

emociones-inconscientes

 

Muchas veces, el paciente tiene que verse confrontado con sus propios sentimientos y emociones negativas, el psicoterapeuta es el encargado de usar las técnicas apropiadas para despertar esas emociones en el paciente, para que estas sean identificadas, liberadas e integradas por el individuo. Como dijo Jung, discípulo y colega del prestigioso Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, el paciente tiene que asomarse y mirar a los ojos a su propia “sombra”, esto es, a los sentimientos más oscuros, antisociales, dolorosos, e inaceptables que todos albergamos en lo más profundo de nuestro ser. Sólo cuando estos sentimientos son descubiertos, identificados, sentidos, aceptados e integrados, el individuo se convierte en un ser íntegro, completo, y con una estructura psíquica saludable.

 

Se trata de una disciplina compleja, hay que estudiar mucho, leer mucho, y tener mucha práctica clínica para ser un buen psicoanalista. Sólo hace falta leer cualquier trozo de un libro de Sigmund Freud para darse cuenta que no es una temática sencilla. El psicoanálisis en ocasiones emplea técnicas que pueden ser emocionalmente duras, que implican llevar al paciente a través de un viaje emocionalmente muy duro a través de sus traumas más profundos, pero en algunas ocasiones es necesario para hacer acceder a la conciencia las emociones más profundamente reprimidas, que en muchas ocasiones están detrás del TOC. El psicoanálisis es un viaje a lo más profundo de uno mismo, a lo que Jung denominó la “sombra” o “el lado oscuro” de cada uno de nosotros.

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