yo

Mi nombre es Carlos Valverde, y soy licenciado en Medicina. Mi historia personal y mi formación académica se ha visto fuertemente influenciada por el hecho de haber sufrido TOC y fobia social durante más de 10 años, además de varias etapas con el Trastorno de Ansiedad Generalizada. Mi empeño por superar el Trastorno Obsesivo Compulsivo y la ansiedad, me llevó a pasar por varios psicólogos y a interesarme por técnicas no alopáticas de sanar el cuerpo. Considero que lo que aprendí en la universidad tiene poca o ninguna validez si hablamos del TOC y la ansiedad (a excepción del hecho de comprender qué ocurre en el cerebro y en el cuerpo cuando alguien está padeciendo un trastorno de ansiedad, y saber manejar sus efectos mediante medicación). A mis 34 años puedo decir que estos 5 últimos años sin el TOC han sido los mejores de mi vida, aunque hasta que conseguí superarlo,  mi vida era un verdadero infierno.

Mis deseos por superar estos trastornos me llevaron a tener que buscar información por internet sobre el Trastorno Obsesivo Compulsivo, la ansiedad, y la fobia social, tanto la información oficial, como la no oficial, a descubrir el mundo de la medicina alternativa, y someterme a muchos de esos tratamientos, que para mi desgracia la mayoría tampoco tuvieron mucho que aportar en cuanto a mi curación. Tras licenciarme en medicina, haber gastado miles de Euros en terapias alternativas y dos psicólogos, al tener algo más de tiempo libre, estudié todo tipo de teorías psicológicas y médicas sobre el TOC, y especialmente a profundizar en el campo de la neurociencia y la llamada medicina mente-cuerpo, como la BioNeuroEmoción, la Nueva Medicina Germánica, la hipnosis Ericksoniana, y la psicología transpersonal y analítica.

Todo un mundo nuevo se abrió ante mí; y aprendí teorías y técnicas que ni de lejos hubiese sospechado que existían de acuerdo a mi “mente científica” moldeada por el paradigma médico imperante. Aunque la mayoría de esta información me sirvió poco o nada, alguna de esas técnicas y de los conocimientos adquiridos, sí me fueron de mucha ayuda, y sentaron las bases de mi propia curación.

Ahora, una vez he superado estos problemas, y pienso en la lucha mental que se estaba librando en mi mente con varios tipos de pensamientos obsesivos, y los estúpidos rituales de comprobación que tenía que hacer antes de acostarme a dormir, cuando pienso en la horrible sensación de ansiedad que tenía frecuentemente, en los sentimientos de culpabilidad y depresión que me ocasionaba el TOC, me siento enormemente afortunado de haber superado mis trastornos de ansiedad. Cuando pienso en el modo en que la fobia social me limitaba la vida, me incapacitaba relacionarme con los demás con naturalidad, y pienso en la frustración social y sentimental que me ocasionaba, me siento enormemente satisfecho de haber sido capaz de cambiar el rumbo de mi vida.

No pretendo convertir este apartado en un currículum personal ni mucho menos en un diario; sino simplemente contar a grandes trazos mi historia, para que tengas presente en todo momento, que el hecho de haber padecido el TOC y haberlo superado, al igual que la fobia social y el Trastorno de Ansiedad Generalizada, me permite tener una comprensión de estos problemas mucho más exacta que aquella que puedan tener quienes no la han sufrido. El conocimiento que me aporta mi propia experiencia personal, se complementa con aquello que he aprendido bien en la universidad o bien leyendo por mi cuenta respecto al campo de la psicología transpersonal, la neurociencia, la medicina mente-cuerpo y las terapias alternativas y el crecimiento personal.

Ahora ayudo a otras personas a superar su TOC, atiendo todos los mensajes de personas que me escriben por correo solicitando consejos, y de sesiones a través de Skype en las que trato de que todos mis conocimientos ayuden a otras personas, para que ellas no tengan que pasar por lo mismo que yo pasé probando una terapia tras otra durante años.

Soy una persona creyente, y sé que a veces no entendemos por qué Dios nos trae aquello que nos sucede a lo largo de la vida, y que va trazando nuestra propia biografía personal. Pero también sé que muchas veces, aquello que nos hace sufrir es también algo que nos hace crecer como personas, lo que constituye una oportunidad para avanzar en nuestro desarrollo personal y en el conocimiento de la naturaleza humana.

Sé que yo no sería quien soy ahora de no haber sido por el TOC, y que el sufrimiento que este me generó me permitió cambiar como persona y valorar mucho más cosas que antes no valoraba. Y ese cambio precisamente es lo que me permite tener la total convicción de que si no hubiese tenido TOC, ahora mismo no sería tan feliz como lo soy gracias al crecimiento personal que este trastorno de ansiedad me obligó a hacer. Por eso mismo te invito a dejar de ver el TOC como lo peor que te ha pasado en la vida, y a empezar a verlo como una oportunidad para crecer, para cambiar, para valorar las cosas que realmente son importante en la vida.