La motivación como elemento esencial en la curación

Este es un vídeo de motivación para todas aquellas personas que están luchando por su curación. Te vas a sentir identificado con muchísimas frases del vídeo, pues parece que cada una de las frases del vídeo se puede aplicar a la vida de una persona con TOC y a su lucha por la curación. Es una sucesión ininterrumpida de frases muy profundas, cargadas de filosofía y verdad, que han sido recopiladas de las conferencias de José Mujica (ex-presidente de Uruguay). Tras el vídeo, analizo algunas de ellas, y las relaciono con tu propio trastorno obsesivo-compulsivo, es muy recomendable que leas el análisis del vídeo para poder aplicar esta fuerza de motivación que el el vídeo a tu propio proceso de curación.

No obstante, el objetivo de esta entrada es que comprendas sobre todo, que muchas veces, la curación es lenta y difícil, y aparecen las dudas, ganas de rendirse, pero en esos momentos, la motivación es un elemento esencial en la curación, y un vídeo puede despertar una fuerza latente en la persona que se convierta en una ola imparable, que arrase todos los obstáculos, todos los miedos, todas las dificultades, todas las dudas.

 

 

Empezamos con la primera frase: Si uno no pelea para que la vida sea feliz, ¿qué sentido tiene la vida?. Esto puede aplicarse perfectamente a la motivación misma de la curación, es evidente que uno quiere curarse del TOC para ser feliz, libre, para dejar de sufrir; e igual de cierto es que el propio camino a la curación es una lucha constante, una lucha contra los automatismos mentales, contra la identificación con los pensamientos, contra determinadas características de personalidad que retroalimentan el TOC, etcétera.

“…la vida se te escapa y se te va, minuto a minuto, y no puedes ir al supermercado a comprar vida, entonces, lucha por vivirla, por darle contenido a la vida”. Recordar la brevedad de la vida nos empuja a sentir la necesidad de aprovechar el tiempo, de ser felices y de disfrutar el día a día. En muchas personas el paso del tiempo es un factor que alimenta la presión auto-impuesta que uno tiene por curarse, muy especialmente en las personas que el TOC les impide llevar una vida “normal”. Esto se ve especialmente a partir de los 30, en las personas en las que el trastorno es un “serio problema” (o al menos la persona lo percibe así), para poder llevar adelante una relación de pareja satisfactoria, tener hijos o trabajar, hacer las cosas que hace todo el mundo. Uno siente que su vida está hipotecada a la curación del TOC, que todas las cosas importantes de su vida dependen de si consigue curarse o no, como puede ser por ejemplo, apostar por una relación de pareja con la esperanza de que sea para toda la vida, tener hijos, o poder trabajar para poder independizarse algún día. Aunque hay que valorar el tiempo, hay que tener mucho cuidado con todo aquello que pueda alimentar la presión auto impuesta que uno siente como necesidad de curarse pronto.

“…nada vale más que la vida, luchen por la felicidad, y la felicidad es darle contenido a la vida, y rumbo a la vida y no dejarte que te la roben”. Esta frase es una clara apología a las ganas de vivir y de curarse pues, en la mayoría de casos graves de TOC es inevitable que uno perciba que este le ha robado la vida, se la ha arrebatado de las manos, y su vida está secuestrada por el trastorno obsesivo-compulsivo.

“…un segundo consejo a los jóvenes, lo imposible cuesta un poco más, y derrotados, derrotados son solo aquellos que bajan los brazos (…), pero una, y mil veces, estás hecho con fuerza para volverte a levantar y volver a empezar”. Una frase brutal, enormemente motivadora, que te empuja a no rendirte por muy grande que sea la adversidad. También puede interpretarse claramente como que si estás realizando el tratamiento y no mejoras, no puedes rendirte, simplemente tienes que hacer un alto en el camino, identificar qué estás haciendo incorrectamente o en qué no estás incidiendo suficientemente, y simplemente volver a empezar corrigiendo los errores. Este punto es enormemente importante, y lo abordaré en próximos mensajes, de modo que te sea fácil identificar qué es aquello en lo que necesitas mejorar.

“Es la hermosura de vivir al tope, de querer la vida, en cualquier cincunstancia, y luchar por ella”. Nuevamente otra frase cargada de fuerza y positividad, que te empuja a luchar por la curación, por esa vida que el TOC te arrebató pero que puedes recuperar.

Pero si hay una frase absolutamente magistral, es la que viene a continuación, una frase con la que estoy seguro de que te vas a sentir identificado, y que pone de manifiesto el aprendizaje del dolor:

“…porque es tan notable la constitución de nuestra naturaleza, que terminas aprendiendo mucho más del dolor, que de la bonanza, (…)”

Sé que en el supuesto de que en tu caso el TOC se esté manifestado de forma severa y limita fuertemente tu vida, este ha sido un maestro para ti. Un maestro terriblemente cruel, insoportablemente duro, pero sabes perfectamente que si consigues curarte no serás la misma persona que eras antes de que este trastorno llegara a tu vida.

El dolor emocional, el sufrimiento, te ha cambiado para siempre, te ha dado una madurez, un grado de auto-conocimiento de ti mismo, un aprendizaje de las cosas importantes de la vida,  y una capacidad de valorar las cosas; que probablemente nunca habrías llegado a alcanzar en toda tu vida si el trastorno obsesivo-compulsivo no se hubiese cruzado en tu vida.

Es más, puedo asegurarte, que si consigues curarte, el resto de tu vida vas a ser mucho más feliz de lo que habrías sido si no hubieses vivido esta experiencia dolorosa por la que estás atravesando. Pero para eso antes es necesario curarse, y enlazo esta idea con la frase con la que se cierra el vídeo:.

“…que se puede caer y volverse a levantar, y siempre vale la pena volver a empezar una y mil veces, mientras uno esté vivo, ese es el mensaje más grande de la vida”. Esta frase se resume en que nunca es tarde para curarse, aunque hayas fracasado en el pasado, eso no significa que no te puedas curar. De hecho, mi propia historia de curación, es una sucesión de intentos fracasados, de momentos de “tocar fondo”, de estar a punto de abandonar la lucha, pero fue precisamente esa fuerza, esa obstinación por curarme, esa negativa a rendirme; lo que finalmente hizo que consiguiese curarme. En próximos mensajes te hablaré más acerca de este punto, puesto que mucha gente cree erróneamente que la curación es fácil y rápida, y por lo general no lo es. Muchas veces, (como también fue en mi caso), hace falta pasar por varios intentos fracasados, para finalmente conseguir hacer correctamente la terapia y poder curarse. Si estás luchando por curarte y no lo estás consiguiendo, no lo veas como un fracaso, sino como un “lo que se ha luchado y trabajado por la curación hasta este momento, todavía no es suficiente, hace falta más”.

La curación es un camino difícil. Nadie puede superar el TOC sin esfuerzo, sin motivación, sin disciplina, sin fuerza de voluntad, eso no es nada nuevo. La curación no es algo externo que alguien te dé, del mismo modo que te pueden dar una pastilla, una inyección o una intervención quirúrgica. La cura del TOC no funciona así. Tú eres el único que puede curarte a ti mismo. Los psicólogos, psicoanalistas, psiquiatras, los libros de auto-ayuda, las distintas terapias son una ayuda, un mapa, son el vehículo que te permite avanzar en el complicado camino de la curación, pero eres tú quien debe avanzar por el camino, quien debe enfrentarse a los miedos, a los automatismos mentales, a la identificación con los pensamientos, a los límites de la zona de confort emocional, a las frustraciones, a los altibajos emocionales y a los altibajos de ánimo y esperanza.

Pero sobre todo, pase lo que pase, no te rindas nunca, lucha por tu vida, por ser feliz. Si estás hiendo a un psicólogo o psicoanalista, o si estás realizando el Método LIBTOC, has tomado el primer paso para salir de la situación en la que estás, que es luchar por tu curación.

Si no estás hiendo a ningún psicólogo, ni a ningún psicoanalista, ni realizando el Método LIBTOC, debes tomar acción, que es asumir la responsabilidad que supone luchar por curarte. Si no estás dispuesto a luchar por curarte, muy difícilmente podrás superar el trastorno obsesivo-compulsivo. Si hay algo que tienen en común TODAS las personas que se han curado (bien sea con la ayuda de un psicólogo o psicoanalista, con el Método LIBTOC, con la BioNeuroEmoción, o con cualquier otra terapia psicológica), es el hecho de que asumieron ese compromiso de luchar por curarse. Ahora son personas libres y felices, puedes ver algunos testimonios de personas que se curaron con el Método LIBTOC aquí.

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