Un psicólogo es muy importante para poder curar el Trastorno Obsesivo Compulsivo. Si bien es cierto que la psicología cognitivo-conductual no es la panacea y que no todas las personas que se somenten a ella consiguen curarse; sí es cierto que la mayoría de los que no consiguen curarse, experimentan al menos una reducción en la frecuencia de los pensamientos intrusivos, una disminución de los actos compulsivos; y especialmente una disminución de la intensidad de la ansiedad que generan los pensamientos intrusivos.
El siguiente vídeo es una representación de cómo un psicólogo es una ayuda que aporta a una persona la capacidad de conseguir unos recursos psicológicos que le permitan la posibilidad de curarse o al menos de reducir la intensidad del impacto emocional que el TOC tiene en la vida de una persona. Al final del vídeo se sugieren una serie de psicólogos que son los que yo recomiendo para distintas ciudades españolas.
No obstante, hay que aclarar que un psicólogo no te cura. La curación del TOC no es algo que otro puede hacer por ti. Es uno mismo quien consigue curarse, pero para que ello sea posible normalmente se requiere aprender una serie de recursos psicológicos que la persona no tiene, y que son los que le van a permitir tener una capacidad de conseguir aquellos cambios que antes no podía llegar a conseguir simplemente porque no tenía herramientas psicológicas para poder hacerlo.
Por ese motivo es muy injusto culpar a una psicólogo de la falta de mejoría, puesto que en realidad él no puede curarte del mismo modo que te cura un traumatólogo cuando te lesionas la pierna. En psicología las cosas no funcionan del mismo modo que en medicina. En psicología el psicólogo te enseña a ver las cosas desde nuevos puntos de vista, a ver aquello que uno no es capaz de ver por sí mismo, y sobre todo a tener las herramientas y recursos psicológicos con los que uno debe trabajar para poder superar el TOC.
En este sentido, una visión romántica pero muy acertada de la función del psicólogo, es aportar luz allá donde había oscuridad, aportar comprensión allá donde había caos, aportar confianza y valentía allá donde había miedo, y aportar conocimiento allá donde había ignorancia. Es sin duda, probablemente junto a la medicina una de las profesiones más gratificantes que pueda haber, puesto que están mejorando la vida de una persona, la están liberando de un sufrimiento físico, emocional, y espiritual, y eso es algo maravillosamente bello.
