La terapia cognitivo-conductual, es una de las más usadas en el tratamiento del TOC, y consta de distintas herramientas y distintos enfoques terapéuticos. Su objetivo es cambiar la percepción que el cliente tiene de su propia realidad mental, es decir, aprender a percibir los pensamientos, las emociones, y las ideas de otro modo. También se pretende llegar a producir cambios a nivel comportamental que permitan que el cliente pueda interactuar de otro modo con su entorno y superar las dificultades concretas por las cuales acude al psicólogo.

La terapia congnitivo-condcutual, está muy en la línea de mis refelxiones acerca de la necesidad de aprender a cambiar la relación que la persona con TOC establece con sus propios pensamientos, en la idea de aprender a ver la irracionalidad de los pensamientos. También con el concepto de aprender a no identificarse con ellos, de desarrollar la capacidad de aprender a decidir si elegimos creer cada una de las historias que esos pensamientos nos cuentan, o de comprender que uno no es mala persona por el contenido de sus pensamientos, sino que estos son ideas irracionales que aparecen en la conciencia.

Es importante aclarar que un psicólogo te enseña una serie de herramientas que te sirvan para aprender a relacionarte de otro modo con tu realidad mental, de un modo más racional y más sano emocionalmente hablando, pero un psicólogo no te cura. Siempre es uno quien se cura a sí mismo, es algo que he repetido muchas veces, y a pesar de ello muchas personas viven en el paradigma de que la curación es algo externo que llega a ellos en lugar de comprender que la curación es algo que ocasionan ellos, a partir de la aplicación de las ideas y los conceptos que les enseña el psicólogo.

 

Es imposible predecir cuantas sesiones de terapia cognitivo-conductual se necesitan para curarse, es algo que varía mucho según el paciente, y del mismo modo el grado de mejoría es algo imposible de predecir. Mientras hay personas que consiguen curarse en pocos meses, otras no lo consiguen nunca, aunque al menos la inmensa mayoría de personas experimenta algún tipo de mejoría, que puede ir desde leve hasta la casi curación. Pero como digo, no hay que caer en la trampa de responsabilizar ni al psicólogo ni tampoco a la terapia. Es uno mismo el encargado de aplicar todo lo que aprende, y curarse es algo que requiere esfuerzo y fuerza de voluntad.

 

El siguiente vídeo es una simpática simplificación, pero resulta inspirador para comprender la necesidad de hacer terapia, y para comprender que todo el mundo puede necesitar la ayuda de un psicólogo en algún momento de la vida. Todavía en la actualidad muchas personas con TOC son reticentes a pedir ayuda, pero si quieres el mejor consejo que yo puedo darte es que pidas ayuda. En el vídeo menciono algunos psicólogos que yo recomiendo, el el vídeo comento sus páginas web para que podáis leer sus artículos y saber más de ellos.