Qué es el TOC religioso y cómo se cura

El TOC religioso es aquél en el que los pensamientos intrusivos u obsesivos están relacionados con cuestiones religiosas, pecaminosas o metafísicas. Es un tipo de Trastorno Obsesivo Compulsivo en el que las emociones más frecuentes son el miedo y la culpa. Normalmente, es frecuente en personas que han recibido una educación religiosa con una fuerte carga de elementos, conceptos e ideas relacionadas con el castigo. Es frecuente que bajo este tipo de educación se inculque un miedo relacionado con la posibilidad de ser castigados si no somos de un modo determinados, o no nos comportamos de un modo concreto, hasta el punto de que el individuo se ve obligado a reprimir una parte de su personalidad y de su propio psiquismo.

Esto se ve reflejado especialmente en la esfera de la sexualidad, en la que los instintos sexuales, que son algo inherente a nuestra biología, entran en conflicto con las normas morales. Es frecuente que las personas afectas de TOC religioso se sientan culpables por tener pensamientos de naturaleza sexual, especialmente si estos tienen un compomente de transgresión moral, como fantasías con personas distintas a la pareja, con familiares o conocidos, o de una naturaleza socialmente considerada tabú. La culpa aparece porque la persona entiende consciente o inconscientemente que ese simple hecho de pensar es algo por lo que la persona podría ser castigada por Dios. Pueden tener la sensación de no tener intimidad de pensamiento, es decir, pueden creer que Dios observa cada uno de sus pensamientos, y si estos son inadecuados o inmorales de acuerdo a aquello que se le ha enseñado, puede ser castigado e ir al infierno, etc.

toc-religioso

También son frecuentes otro tipo de pensamientos obsesivos como por ejemplo miedo a Satán, a posesiones, males de ojo u otras ideas relacionadas con la brujería y el oscurantismo. Este tipo de ideas, se alimenta de un miedo que ha sido inculcado en la persona, normalmente desde la infancia, a través de la educación recibida por parte de sus padres, maestros, libros, o entorno en general. Obviamente los padres y educadores no son conscientes de las consecuencias negativas que puede tener a nivel psicológico una educación religiosa en la que conceptos como el pecado, el castigo, y la falta de aceptación incondicional es un elemento habitual. El Trastorno Obsesivo Compulsivo religioso es una muestra de ello, aunque esa no es la única causa.

También es frecuente que aparezcan este tipo de ideas especialmente en la adolescencia, en que se produce un “despertar filosófico”, la aparición de dudas e inquietudes profundas, como por ejemplo el origen de la vida y el universo, el sentido de la vida, y la duda de qué hay después de la muerte.

En muchos casos, las personas se obsesionan con la idea de que no van a poder purgar sus pecados, o que no son dignos del amor y el perdón de Dios. En ocasiones, pueden aparecer ideas metafísicas, y en casos escepcionales estados alterados de conciencia. Por otro lado, en algunos casos va acompañado de lo que llamo “TOC antisocial”, que puede ser por ejemplo obsesionarse con pensamientos irracionales como miedo a agredir físicamente a un familiar, miedo a la posibilidad de ser o transformarse en un asesino, violador, pederasta, etc.

Obviamente este tipo de ideas irracionales son consecuencia del Trastorno Obsesivo Compulsivo religioso o antisocial, y no tienen nada que ver con que la persona sea ese tipo de cosas. Obviamente no es nada de eso, pero se obsesiona con la posibilidad de serlo, necesita encontrar el modo de asegurarse de que no lo es o que nunca lo será. Y frecuentemente esa angustia accede a su conciencia generándole más y más ansiedad.

La curación del TOC religioso es exactamente igual que en los otros tipos de manifestación de este trastorno de ansiedad. Mi recomendación es seguir el Método LIBTOC, puedes empezar a hacerlo a través de los mensajes que recibirás en tu email si te descargas el primer capítulo del ebook. Puedes hacerlo poniendo tu nombre y email en el cajetín que hay a la parte derecha de esta página. No obstante, también hay otros tratamientos efectivos, muy especialmente el psicoanálisis, y aunque en menor medida, también con la psicología cognitivo-conductual en algunos casos se consiguen buenos resultados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *