Actos compulsivos de comprobación (parte 1)

En este artículo voy a abordar el problema de los actos compulsivos de comprobación. Aunque es un concepto muy amplio, la mayoría de comprobaciones suelen estar relacionadas con puertas, ventanas, clavijas de electrodomésticos, del gas o la encimera, colocación de objetos de un modo determinado, y rituales de distintos tipos de comprobaciones especialmente antes de ir a dormir.

Yo concretamente, tenía actos compulsivos de comprobación de las puertas y luces del coche, de que las ventanas y persianas de mi casa estuviesen cerradas, así como la clavija del gas, la puerta de la nevera y congelador, y la disposición de algunos objetos en mi habitación. Los zapatos tenían que estar en un azulejo concreto, y con una orientación determinada, cada cosa de la mesa de estudio, en un sitio concreto y preciso. En mi caso, con el paso del tiempo fueron apareciendo nuevas comprobaciones, especialmente antes de irme a dormir. Progresivamente, adoptaron la forma de hacerlos, de modo que tuviese que pensar una cosa determinada en el momento de la comprobación. Si en el instante de la comprobación tenía un pensamiento negativo, tenía que repetir varias veces esa comprobación, hasta conseguir hacerla con un pensamiento positivo, momento en el cual podía pasar a la siguiente.

Si no tienes TOC, puedes estar pensando que esto es una locura, que no tiene ningún sentido, pero lamentablemente los actos compulsivos de comprobación afectan a millones de personas en todo el mundo. Si es tu caso, es muy probable que hayas notado que las comprobaciones se manifiestan normalmente por la noche antes de irse a dormir, y que se agravan en periodos de estrés, tensión, exigencias en el trabajo, problemas económicos, familiares, etc.

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¿Qué ocurre si alguien resiste ese impulso de comprobar las cosas y no hace una comprobación? Que no está tranquilo, puede estar rumiando que debería haberla hecho, e incluso que puede creer que puede ocurrirle algo malo, una especie de superstición de mala suerte, pudiendo llegar a entrar en un estado fuertemente angustiante con fuerte ansiedad. He aquí la “pregunta del millón”:

¿Por qué tenemos esa necesidad, y por qué nuestra mente nos empuja a tener que comprobar irremediablemente todas esas cosas, aún cuando sabemos que la puerta (o clavija, persiana, etc.) está bien cerrada? La respuesta más exacta, sería que porque se ha convertido en un hábito en nuestra vista, algo que hemos incorporado a nuestra realidad, a nuestra vida, y también a nuestro psiquismo. Muchas, veces, es una proyección de una necesidad de control. Las personas con TOC tienen una gran necesidad de tener bajo control todos los factores y sucesos de su vida; pero lamentablemente eso es imposible de conseguir. Vivir implica aceptar la posibilidad de que las cosas no sucedan como queremos, que quizá nuestra capacidad de manejar las situaciones y solucionar los problemas, puede verse superada por sucesos negativos totalmente imprevisibles.

Como inconscientemente sabemos que no podemos controlarlo todo, desarrollamos una especie de adicción psicológica a controlar aquellas cosas que sabemos que sí podemos controlar, como por ejemplo que las puertas están bien cerradas, o que las cosas de nuestra habitación están ubicadas de un modo exacto. Esto es un proceso que se conoce como proyección, y para entenderlo totalmente se haría necesario profundizar en la teroría psicoanalítica de Freud. No obstante, eso nos aportaría una mayor comprensión del mecanismo psicológico de estos actos compulsivos de comprobación, pero no necesariamente implicaría una reducción o cura de los mismos.

Por favor, responde con total sinceridad esta pregunta: ¿has notado que tu necesidad de hacer actos compulsivos de comprobación disminuye cuando te vas de viaje  en vacaciones? Si la respuesta es que sí, esto es un indicativo claro de que esos actos se pueden curar, se puede hacer que desaparezcan. Algunas personas experimentan una disminución de esa necesidad de comprobación si el día siguiente es festivo y no tienen que trabajar, o si están en un proceso de enamoramiento, en una beca de intercambio, o en un periodo de ausencia total de responsabilidades como puede ser estar desempleado pero sin ningún apuro económico ni urgencia por trabajar. Cuando están en periodo e exámenes, de sobrecarga laboral, o presiones laborales, económicas, etc. los actos compulsivos de comprobación aumentan. ¿Por qué ocurre esto? Porque en esas situaciones de estrés y tensión, la necesidad de controlar todas esas situaciones es mayor, y esta necesidad se proyecta en forma de este tipo de actos compulsivos. El acto de hacer una comprobación, tiene un significado …Lee la segunda parte del artículo aquí.

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